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sábado, 29 de noviembre de 2014

Deuda y corrupción


El parecido entre España y América Latina es sorprendente. El binomio deuda + corrupción que destruyó tantos países allá, ahora lo tenemos acá para nuestra desgracia. Estos dos bichos, cuando actúan conjuntamente, son destructivos al máximo. Se alimentan mutuamente, los corruptos necesitan deuda para sacar tajada y la deuda necesita de corruptos para poder existir.

Cuando hablo de deuda me refiero a una deuda alocada, descontrolada y quizás ilegítima. En España ha existido este tipo de deuda tanto privada como pública.

DEUDA PRIVADA
Es principalmente la que han contraído los ciudadanos al adquirir una vivienda a precio desorbitado. Viviendas que se vendían a un precio de 300 mil euros cuando un precio justo no habría alcanzado los cien mil. Y que se pensaba que subirían hasta el infinito y ahora tienen a una gran parte de la población atada y amordazada, viviendo solo para pagar la hipoteca, el que la puede pagar.
DEUDA PUBLICA
La que se refiere a autopistas sin coches, aeropuertos sin aviones, equipos militares para guerras inventadas y pistas de sky en mitad de un secarral. Hechas, dicen, por una previsión de que España era la releche y lo seguiría siendo por siempre amén.

Pues bien, el gobierno de la nación tiene la obligación constitucional de controlar y regular la economía y para ello el Estado dispone de varios organismos que deben ejercer esa función. Solo caben dos posibilidades:
1. Nuestros políticos, funcionarios, economistas, banqueros etc. son todos tontos, una pandilla de inútiles. Que vamos a hacer, tendremos que asumir que los españoles somos estúpidos, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y tenemos el gobierno que nos merecemos. A pagar la deuda hasta que aprendamos la lección. No importa si pasas hambre o duermes en la calle. El que prestó el dinero no tiene la culpa de que seamos imbéciles. ¿O quizás debería haberse asegurado de cuan tonto era el que le pedía el dinero? Quizás si, en esto entraré en un momento.
2. Nuestros políticos y demás no son tontos sino corruptos. Sabiendo lo que se avecinaba, no les importó mas que sacar tajada y llenarse los bolsillos cuanto antes pues de eso iba la fiesta. En este caso, la deuda es ilegítima por definición y no debe ser pagada. Que aprendan los bancos nacionales y extranjeros a no hacer negocios con corruptos a costa de arruinar un país porque un país está lleno de gente que debe llevar una vida digna. Y la próxima vez actuarán con limpieza y sentido de la ética.

Para ilustrar el paralelismo entre la situación de España y América Latina pondré un ejemplo. Se trata de las llamadas “operaciones de exportación garantizadas” que existieron en España, son legales, supongo que todavía existen, y sirven en teoría para “ayudar al Tercer Mundo”. Se trata de lo siguiente. Supongamos que yo fabrico lavadoras y quiero venderlas en algún país extranjero. Como tengo dudas de que el comprador extranjero me vaya a pagar las lavadoras, hago una operación de exportación garantizada y el Estado español me paga las lavadoras, haciendo un convenio con el país receptor, por el cual, en caso de impago, esta cantidad se convierte en deuda externa del país receptor. ¿Dónde está el truco? ¡en que todos saben que el comprador no va a pagar! Unas comisiones por aquí y por allá, los españolitos pagan y los pobres indios ya pagarán aunque se mueran de hambre y miseria.

El paralelismo consiste en lo siguiente. Los bancos prestan dinero a España a mansalva, sabiendo que es todo una locura de antemano. Cuando todo quiebra, se inventan un rescate a la banca para “ayudarnos”. El dinero procede de ahorradores extranjeros o de fondos públicos, es decir, dinero de los europeitos. Despilfarro total, eso no les importa, comisiones por aquí y por allá, eso si les importa, y al final a asegurarse de que los españoles devolvemos la monstruosidad de dinero que nos han prestado aunque nos muramos de hambre y nos coman los piojos. Pues es muy difícil creerse esa historia de que gente experta en economía no sabía lo que iba a pasar con la burbuja inmobiliaria. Es mas fácil de creer que todo ha sido un plan orquestado con la intención de chuparnos hasta la última gota de sangre, aprovechando la complicidad de nuestros corruptos. Si es así, esto es deuda ilegítima y no debe pagarse.

Hay que limpiar el país de corruptos. Hay que localizar a aquellos que diseñaron tan siniestro plan y castigarlos, estén donde estén. Y hay que renegociar la deuda, hacer quitas, declararse insolvente, lo que sea menos pagar esa bestiada, porque la deuda es un monstruo que se reproduce a si mismo y no se termina de pagar nunca, al contrario siempre crece, y si no, se lo podemos preguntar a los de América Latina. O lo hacemos así o la alternativa es el Tercer Mundo. Algunos piensan que exagero, yo les contesto que casi nadie en el Tercer Mundo es consciente de que está viviendo en el Tercer Mundo. Si les preguntas, piensan que es cosa de otros paises, no del suyo. Yo digo que España todavía no lo es, pero estamos muy cerca y en grave riesgo de caer. Y luego salir no es nada fácil.